Penes realistas, vibradores, lencería sensual, preservativos de sabores y lubricantes estimulantes o afrodisíacos. Todos estos juguetes eróticos ayudan a convertir las relaciones sexuales en algo extraordinariamente gozoso. La escritora y periodista Alicia Galloti desvela los secretos de estos instrumentos y asegura que su uso va en aumento en casi todos los países, excepto los latinoamericanos, que en lo del sexo son un poco más “conservadores”.

Aunque nadie lo diga, los juguetes eróticos se utilizan cada vez más. Las propiedades que tienen van mucho más allá del simple placer sexual. Todos ellos tienden a hacer más gozosos y plenos los actos sexuales.
La venta en reuniones y domicilios, denominada “tupper sex”, e Internet han hecho aumentar el número de usuarios de este tipo de material, que se vende también en sex shops. La autora del libro “Juguetes eróticos. Cómo sacarles partido y disfrutarlos al máximo” (mr) opina que hay estudios que demuestran que el 71% de los compradores vuelven a repetir la experiencia.
LOS LATINOAMERICANOS SE CORTAN UN POCO
Alicia Galloti cuenta que hizo una gira por seis capitales de Latinoamérica en 2005. Pasó por Buenos Aires, de donde es originaria, Sao Paulo, Santiago de Chile, Bogotá, Caracas y terminó en México. Durante el trayecto, pudo darse cuenta de que los latinos están “en proceso de apertura” con lo que respecta al sexo.
“En Chile están más abiertos a este tema, mientras que en Argentina y Brasil son más modestos, a pesar de lo que puedan aparentar”, asegura la autora. Por esta razón, los latinos prefieren comprar sus juguetes por Internet, donde el anonimato está garantizado.
Sin embargo, cabe apuntar que también en los demás países, a la gente le cuesta decir en público que utiliza este tipo de instrumentos. El sexo sigue siendo un tema tabú, aunque no en la misma medida que hace unos años.
LAS MUJERES SE ATREVEN MÁS
Galloti afirma que las mujeres son las compradoras oficiales de los juguetes eróticos. Un 60% de las ventas se las llevan ellas, y tanto lo compran para el uso en solitario como en pareja. Ellos son más clásicos, “quizá porque a lo largo de la historia no han estado tan reprimidos” y no han tenido que destaparse como ellas. Por eso, sólo se atreven a comprar lencería para sus parejas.
La edad no es un factor importante porque “todas las mujeres de 17 a 50 años” compran juguetes eróticos, “también las mujeres mayores, viudas y separadas”, comenta Galloti.
Y es que estos objetos tanto pueden utilizarse en pareja como en solitario. Si se usan como elemento de masturbación, permiten conocer mejor el propio cuerpo, descubrir zonas erógenas desconocidas y recrear juegos o situaciones que se guardan en la memoria como recuerdos muy estimulantes.
Vibradores de todos los colores y formas, estimuladotes de pezones u otros objetos para la estimulación del clítoris son buenos complementos de la masturbación, no sólo femenina, sino también masculina.
COMPRENDER EL SEXO
“Hay que entender el sexo como algo lúdico”, dice la autora. El problema es que la cultura ha querido entrometerse en él y “lo ha convertido en solemne”.
El sexo ha sido y sigue siendo un tema tabú. Son pocos o pocas las que hablan abiertamente de su vida sexual, del tipo de relaciones que mantienen, de si usan juguetes o no, etc. “Sería saludable que la sexualidad emprendiera un giro hacia lo lúdico”, para destapar este miedo a hablar de ello.
Galloti cree que durante años, sobre todo la cultura judeocristiana ha reprimido la sexualidad y la reservaba sólo para la reproducción. “Falta una relación natural con la sexualidad y el siglo XXI tiene que ser el siglo de la sexualidad de las nuevas generaciones”.
Las estadísticas y los estudios que aparecen en los medios de comunicación “hacen daño”, porque establecen tácitamente unas pautas que la gente asume como una regla a seguir. Entonces, “te sientes como un bicho raro si no predicas con la “norma””.

Pues que bueno que existen estas cositas que nos hacen más placentera la vida sexual, jeje…yo en lo particular soy fanática de hacer travesuritas sola o acompañada pero con mis juguetitos jijiji…no hay que espantarse, al contrario, los tiempos cambian y la vida es para gozarla al máximo, no lo creen???
Nos leemos pronto.
Besitos!
Devy**